¡El hombre gato ataca de nuevo! Por Walter Godoy
El pibe kid presentó su reciente álbum Frisbee el día de la lealtad peronista; Hardcore melodic punk sentimental para las masas en el primer recital de alta convocatoria del ex Fun People.
El sábado 17 de octubre Boom Boom Kid presentó Frisbee, su décimo octavo trabajo (contando Lps, Eps, singles y compilados, y el disco número 51 editado por Ugly Records, su sello independiente personal), en el Estadio Cubierto Malvinas Argentinas. Se trató de la primer apuesta de convocatoria masiva para un artista que desde 2000 fue incrementando sosteniblemente su público (los últimos recitales en Niceto eran sold out y con gente en puerta) pero que siempre hacía lugares “chicos” (si Niceto o El Teatro pueden ser considerados “chicos”) La publicidad callejera del recital incluyó afiches que empapelaron la ciudad con una imagen del pibe kid a todo dreadlocks, abierto de gambas en el aire, inmortalizado en pleno salto gatuno. (Muy loco ver a Boom Boom Kid saliendo de las alcantarillas y ganando las paredes) ¿Y qué se puede contar de Frisbee? Es un disco de ¡35 canciones! Y no crean que es otro de esos discos de mil tracks con temas que duran menos de lo que tardás en leer su título completo, como nos venía acostumbrando con tanto single ep y compilados locos que sacaba. No, Frisbee es un LP hecho y derecho, de hora y cuarto de eclecticismo boom boom kinero (en realidad se fue de mambo, ¡es casi un disco triple!) donde se incursiona en nuevas estéticas musicales como el rockabilly (se sabe que nekro es un melómano y que en sus discos juguetea con diferentes “estilos”, estéticas y temáticas… Su inglés sin ir más lejos es un buen ejemplo de este gesto lúdico, un juego al borde del homenaje y la parodia musical en el que crea su propio estilo) Frisbee en general desprende un aire de relajo y diversión. Parece que la idea de lanzar el frisbee incluye prejuicios y miedos, despojarse para salir a jugar, a bailar (a pesar de eso hay temas disonantes como “La Púa”, guitarra y voz podrida y lamento pesimista) Es un disco playero, como lo anuncia la intro de “Frisbee”.
No olvidemos que para acceder al recital del 17 de octubre había que comprar la entrada junto al disco y venía un Frisbee de regalo (todo a 45 pe) Bueno, ese mismo Frisbee pero gigante decoraba el escenario del estadio Malvinas y era la única escenografía. Un círculo amarillo con cara de pícaro. Carlos, Nekro, el pibe kid, salió luciendo un vestidito muy lindo a puro grito y revoleo de rastas. El recital fue bastante extenso, de casi dos horas y recorrió Frisbee y algunos hits insurfeables de la lista como “I Do”. Hubo, como no podía ser de otro modo, el clásico surfeo de cabezas (se tira con un body de playa al público, a hacer un mosh-surf) Para esta pequeña performance mientras la banda tocaba una base psico Billy, el nekro quedaba en mayita como en el nuevo video (“El Ex”, grabado en las playas de Lima (Perú)
En general el reci estuvo bien, a altos decibeles como es habitual en los shows de BBK y todo acelerado para que apenas puedas reconocer, en esa ráfaga Hard Core, la canción de melodía pegajosa que canturreas del disco. El resto no fue
sorpresivo, muchísimas canciones, nuevo intento de surfear gente y caída al suelo, bailes frenéticos, pocas palabras, mucha energía. Y detalle interesante: el abuelo de nekro arriba del escenario, observando todo y posando para fotos (se ligó un botellazo de algún desorientado, pero agarró la botella e hizo unos jueguitos, campeón del mundo)En fin, Boom Boom Kid se salió con la suya de nuevo, un gran recital, un disco larguísimo pero de los mejores que sacó hasta el momento, la banda sonando al palo y la gente bailando, una entrada y disco baratos (que incluía un regalo voluminoso y original) todos hablando de él y sin necesidad de transar con las empresas y medios con los que la mayoría comulga como una necesidad. Boom Boom kid es un artista autónomo que edita discos videos y sale de gira (del 31 de octubre al 28 de noviembre estará nuevamente de tour por USA), que no toca en festivales de marcas rutilantes y además se da el lujo de armar un recital como el del sábado. Sin dudas de lo poco auténtico que queda, un animal de la prehistoria de la cultura alternativa que demuestra que hay valores que no mueren. Veremos que otra sorpresa nos da el hombre gato-Boom Boom Kid.
Para El Altillo Under Walter Godoy
Fotos por Revoluzionline
