TUS OJOS MIRAN SOLO SI VOS QUERES VERPor Yanina Silva
Fueron dos sábados (el 6 y el 14 de junio) los que dieron cita a una nueva experiencia. Todos sabían que no iba hacer una noche más, y menos aún un recital más. En el Teatro Ciego, ubicado en Zelaya 3006, en el barrio del Abasto, se presentaron los chicos de Aztecas Tupro, de manera muy particular.
En una gran previa llena de emociones como la incertidumbre, las ganas de escuchar un buen reggae/ska y la ansiedad, nos anunciaban que teníamos que ir ingresando y lentamente las luces iban bajando su intensidad.
Por medio de un coordinador se formaban filas cada una de 10 personas, y con la mano al hombro como única guía la experiencia empezaba a sentirse.
Eran muchas las voces que se escuchaban, los gritos de admiración hacia Aztecas y las palmas anunciando la impaciencia misma de la ansiedad. Pero cada sentido de cada acto se sentía, en plena oscuridad, como sonido abrumador que penetraba nuestros cuerpos.
Con la voz de Pablo o Huevo, como muchos lo conocen, se hacía sentir “El Nagual”, le siguieron “Resurrección”, “Dibujos”, “Rambla Mojada” y “Los 4 elementos”.
Entre diferentes chistes sobre si los chicos en lugar de tocar en vivo, no estaban apretando simplemente play, los sentidos se seguían agigantando pero esta vez acompañados de diversas fragancias.
Llegaba el final, pesado en el manto negro que cubría desde el supuesto escenario (ya que uno solo se lo imaginó y de mil maneras) hasta todo el público presente, a cargo de “Pescador” y “Piedra”. Y como no podía ser de otra manera, ya que la ocasión lo prestaba para vibrar con ella, Aztecas dijo “Hasta la próxima” con “El Poder de Imaginar”. Y al prender las luces, mirarnos entre todos y tratar de reconocer ese lugar que uno solo conoció a oscuras, nos dimos que poderoso es EL PODER DE IMAGINAR.








