
Un vinilo, dos canciones, una banda de rock, una de esas bellezas que la geología todo el tiempo intenta comprender, una empresa inexplicable que pareciera no tener otro fin que el de ponderar en un arrebato todo lo que tiene para dar. Feliz inconsciencia, ante nosotros Valentín y los Volcanes reivindica una vez más y con deliciosa naturalidad, esa fascinación por la mala vida, el amor en los poblados, lo misterioso de la suerte esquiva y finalmente las pequeñas victorias, todo, todo, ahora a 45 RPM.
El formato vinilo, de la mano del newyorkino sello Echo Resonance, aborda estas canciones con la calidez de lo anacrónico y lo inevitablemente atemporal. "Piedras al lago" y "Nunca seré una canción en la radio" (personal versión de "Fish" de Daniel Johnston) afortunadamente suenan también a "este momento", a ya, a hoy, a lo que se agita y se derrama en una hermosa cadencia de guitarras y voces amuchadas. Canciones que transcurren como esas cosas que mañana o pasado tal vez no puedan entenderse, aún cuando permanezcan ahí, como un paisaje que desaparece y del que solo quedan figuras, contornos o surcos que no paran de girar, girar y girar siempre en el mismo lugar, una hermosa paradoja musical. Todo se reduce a una trampa perfecta, Valentín ylos Volcanes recrean hoy, el momento en el que tropezamos con esas canciones que nunca dejaremos de entonar.
Valentín y los Volcanes se presentarán este viernes 08 de julio en el inexpugnable Tío Bizarro junto a Los Reyes del Falsete.
Para El Altillo Under: Fernando Graneros






























