
El mundo de las canciones parece lejano e indominable pero "con una pequeña ayuda de nuestros amigos" artistas logramos redimensionar eso que parece incontrolable. Entonces en nuestra sección de mayor caracter ilustrativo abordaremos las elecciones personales de Pablo Krantz (músico y escritor argentino) y analizaremos el por qué de cada elección:
Mis Diez - Pablo Krantz
“I Belong To You”, de Nikki Sudden: Nikki Sudden es un cantante canadiense totalmente desconocido en Argentina, y a decir verdad no mucho más famoso en el resto del universo. Pero su estilo de canciones (herederas de la mejor época de los Rolling Stones) y su manera de cantar inimitable deberían haberle valido mejor suerte. Murió hace un par de años, y aún me arrepiento de no haberlo ido a ver cuando tocó en Freiburg, Alemania, y yo vivía en París. También recomiendo, del mismo Nikki, “Chelsea Embankment”: el que escucha eso y no se emociona es un monstruo capaz de asesinar a su mejor amigo por la espalda.
“Out There In The Night”, de The Only Ones: me compré una vez, allá por fines de los 80, un cassette pirata con un show en vivo de The Birthday Party, la segunda banda de Nick Cave antes de ser solista. Una porquería inescuchable, la verdad, pero como ya lo había pagado y el dinero no abundaba en mis arcas por entonces, lo escuché hasta el final. Hacia la mitad del lado B, la cacofonía de Birthday Party se detenía y comenzaba una serie de canciones maravillosas. Volvía a la disquería donde lo había comprado (propiedad de Alfredo Rosso) y le pregunté qué era eso. Don Rosso no tenía la menor idea. Tardé diez años en enterarme de que eran los The Only Ones. Acaban de reformarse (tras varias décadas de separación) y sacan un disco nuevo el año que viene.
“Blank Generation”, de Richard Hell: el inventor del punk en su mejor momento, antes de que los Sex Pistols se enriquecieran robándole todo.
“Telstar” de The Tornados: un himno instrumental de la época surf, con algunos de los sonidos más extraños pergeñados por la genial mente de Joe Meek.
“Runaway” de Del Shannon: la única canción conocida de este grandioso cantante. En mi infancia la pasaban como banda de sonido de una serie de televisión del mediodía. Una canción como para escuchar cien mil veces mientras conducís hacia algún lugar remoto, sabiendo que nada será mejor que ese momento de viaje y de promesas adolescentes.
“Needle Of Death” de Bert Jansch: el maestro de Nick Drake, el guitarrista predilecto de Jimmy Page, en una canción que debería ponerle la piel de gallina hasta a un jabalí sobrealimentado.
“Life’s Greatest Fool”, de Gene Clark: el menos recordado de los Byrds solistas, pero sin duda el mejor.
“Starman” de David Bowie: cuando me conseguí el disco The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars (en edición cassette) en el aeropuerto de Amsterdam a los 14 años creí haber encontrado el Santo Grial del rock, y no estaba equivocado. En esa época leía sin parar revistas viejas de rock (Pelo, Expreso Imaginario) y anotaba todo lo que decían que era bueno; después iba con mis listitas a las disquerías del barrio y me miraban como si fuera un extraterrestre. Debe ser el disco que más escuché en mi vida, junto con “Evening Star” de Brian Eno.
“Marylou sous la neige”, de Serge Gainsbourg: debería citar decenas de canciones de este genial cantante francés. Envidio a los que nunca lo escucharon porque todavía pueden meterse en Internet, bajarse su discografía completa (bah, eviten los años 80’, que han sido tan malignos con tantos músicos grandiosos) y entrar en trance de felicidad.
“Time Has Told Me”, de Nick Drake: un día un compañero de colegio (cuando el colegio ya había quedado atrás hacía un tiempo) me dijo que tenía que escuchar a Nick Drake. Se acababa de comprar sus tres discos en vinilo en un viaje a Inglaterra. Una sola palabra (u onomatopeya): ¡uauuuuuuuuuu!
Si queres saber más de Pablo Krantz
http://www.myspace.com/pablokrantz
http://www.pablokrantz.com/
Y si lo queres ver en vivo:
El sábado 16 de octubre en Ultra Bar, San Martín 678, 21 hs.
Mis Diez - Pablo Krantz
“I Belong To You”, de Nikki Sudden: Nikki Sudden es un cantante canadiense totalmente desconocido en Argentina, y a decir verdad no mucho más famoso en el resto del universo. Pero su estilo de canciones (herederas de la mejor época de los Rolling Stones) y su manera de cantar inimitable deberían haberle valido mejor suerte. Murió hace un par de años, y aún me arrepiento de no haberlo ido a ver cuando tocó en Freiburg, Alemania, y yo vivía en París. También recomiendo, del mismo Nikki, “Chelsea Embankment”: el que escucha eso y no se emociona es un monstruo capaz de asesinar a su mejor amigo por la espalda.
“Out There In The Night”, de The Only Ones: me compré una vez, allá por fines de los 80, un cassette pirata con un show en vivo de The Birthday Party, la segunda banda de Nick Cave antes de ser solista. Una porquería inescuchable, la verdad, pero como ya lo había pagado y el dinero no abundaba en mis arcas por entonces, lo escuché hasta el final. Hacia la mitad del lado B, la cacofonía de Birthday Party se detenía y comenzaba una serie de canciones maravillosas. Volvía a la disquería donde lo había comprado (propiedad de Alfredo Rosso) y le pregunté qué era eso. Don Rosso no tenía la menor idea. Tardé diez años en enterarme de que eran los The Only Ones. Acaban de reformarse (tras varias décadas de separación) y sacan un disco nuevo el año que viene.
“Blank Generation”, de Richard Hell: el inventor del punk en su mejor momento, antes de que los Sex Pistols se enriquecieran robándole todo.
“Telstar” de The Tornados: un himno instrumental de la época surf, con algunos de los sonidos más extraños pergeñados por la genial mente de Joe Meek.
“Runaway” de Del Shannon: la única canción conocida de este grandioso cantante. En mi infancia la pasaban como banda de sonido de una serie de televisión del mediodía. Una canción como para escuchar cien mil veces mientras conducís hacia algún lugar remoto, sabiendo que nada será mejor que ese momento de viaje y de promesas adolescentes.
“Needle Of Death” de Bert Jansch: el maestro de Nick Drake, el guitarrista predilecto de Jimmy Page, en una canción que debería ponerle la piel de gallina hasta a un jabalí sobrealimentado.
“Life’s Greatest Fool”, de Gene Clark: el menos recordado de los Byrds solistas, pero sin duda el mejor.
“Starman” de David Bowie: cuando me conseguí el disco The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars (en edición cassette) en el aeropuerto de Amsterdam a los 14 años creí haber encontrado el Santo Grial del rock, y no estaba equivocado. En esa época leía sin parar revistas viejas de rock (Pelo, Expreso Imaginario) y anotaba todo lo que decían que era bueno; después iba con mis listitas a las disquerías del barrio y me miraban como si fuera un extraterrestre. Debe ser el disco que más escuché en mi vida, junto con “Evening Star” de Brian Eno.
“Marylou sous la neige”, de Serge Gainsbourg: debería citar decenas de canciones de este genial cantante francés. Envidio a los que nunca lo escucharon porque todavía pueden meterse en Internet, bajarse su discografía completa (bah, eviten los años 80’, que han sido tan malignos con tantos músicos grandiosos) y entrar en trance de felicidad.
“Time Has Told Me”, de Nick Drake: un día un compañero de colegio (cuando el colegio ya había quedado atrás hacía un tiempo) me dijo que tenía que escuchar a Nick Drake. Se acababa de comprar sus tres discos en vinilo en un viaje a Inglaterra. Una sola palabra (u onomatopeya): ¡uauuuuuuuuuu!
Si queres saber más de Pablo Krantz
http://www.myspace.com/pablokrantz
http://www.pablokrantz.com/
Y si lo queres ver en vivo:
El sábado 16 de octubre en Ultra Bar, San Martín 678, 21 hs.
Fotografia por Silvia Herbas