ESPEJOS CIRCULARES: LO TERAPÉUTICO DEL ARTEPor Mercedes La Greca
¿Alguna vez te preguntaste cuántas veces tu vida va a acabar para empezar fortuitamente otra vez y en otro lugar? O ¿cuántos cambios de suerte sos capaz de soportar? ¿Imaginaste dónde vas a estar en diez años? ¿Sospechaste alguna vez lo revelador que es hacer teatro?
Espejos Circulares gira en torno a las ineludibles peripecias de la vida, y lo hace en un singular y atractivo contexto: el interior de un curso de teatro.
Una profesora y cuatro alumnos en un pequeño estudio. Un taller para principiantes de seis semanas de duración, que los expondrá inadvertidamente a lo más profundo de la naturaleza de cada uno y al interior de los giros que les dio la vida.
Pero esta obra no pretende hacer metateatro, una obra dentro de otra. Se trata de historias dentro de historias, de historias de amor y de desencuentros. Historias azarosamente entretejidas, historias de miedos y soledad, y una historia que es común a todos: la que cuenta la inagotable búsqueda de la plenitud y la felicidad.
“Vamos a hacerle de espejo a los demás”, sugiere Susi (Soledad Silveyra), la profesora, y a partir de aquí, la más atractiva de las propuestas de la obra: cada alumno (cada actor), de frente al resto de la clase (en el proscenio, de cara al público), personificando a su compañero realizará una descripción autobiográfica del otro. La vida de cada uno, interpretada –acaso embellecida o minimizada- por otro. Cada uno de los espejos circulares es una oportunidad para emocionarnos, para empatizar con el otro, para identificarnos, y conocer sus historias, a veces insospechadas.
Alternados en treinta escenas cortas separadas por apagones de luces, vendrán los demás ejercicios clásicos en la iniciación al teatro: la mancha explosiva, la foto fija familiar, las visualizaciones, etcétera. A lo largo del curso, conoceremos a fondo a estos personajes a través de la acumulación de estos ejercicios, que lo conducirán hacia sus propias miserias, frustraciones y deseos. Las representaciones, cada vez más intensas, pendularán entre la ficción y la realidad de cada personaje, manteniendo al espectador compenetrado y atento a la acción, e invitándolo a reflexionar sobre el rol terapéutico del arte: de a momentos el grupo de teatro parecerá más bien un grupo de terapia.
Hay, además un sutil guiño a quiénes alguna vez incursionaron en las clases de teatro, que podrán reconocer las conductas típicas y los vicios de estos alumnos, en sus primeros y torpes pasos en una disciplina que requiere de mucha exposición y de perder el miedo al ridículo.
Las interpretaciones son todas excelentes, y se destacan entre ellas la de Victoria Almeida y Jorge Suárez que coronan la obra con un final de fuerte impacto emocional.
Una obra sencilla pero profundamente compleja, graciosa y dramática. Bien realizada, convincente, atrapante y de ritmo veloz. Una puesta que decididamente debe trascender.
Autora: Annie Baker
Versión: Federico González Del Pino, Fernando Masllorens
Elenco: Victoria Almeida, Boy Olmi, Andrea Pietra, Soledad Silveyra, Jorge Suárez
Dirección: Javier Daulte
Entradas desde $100
Miércoles, jueves y domingos 20:30 hs
Viernes 21:00 hs
Sábados 20:00 hs y 22:00 hs, en PASEO LA PLAZA
Av. Corrientes 1660 - Capital Federal
Teléfono: 6320-5350
http://www.paseolaplaza.com.ar/
Para El Altillo Under: Mercedes La Greca